Reclamaciones en accidentes de tráfico

30 junio, 2015

Existe un gran desconocimiento sobre los derechos que se poseen al sufrir un accidente de tráfico. En múltiples ocasiones se tiene la creencia de que al perjudicado únicamente le pertenece el derecho a reclamar la reparación de los daños materiales sufridos en el vehículo, sin embargo, hay más conceptos que deben indemnizarse.

 Se dan varias situaciones que pueden reclamarse, no sólo si hay una colisión con un vehículo, también se puede reclamar si se ha sufrido un accidente como ocupante, o viajando en un transporte público. Del mismo modo, también se podrá reclamar indemnización tras sufrir un atropello como peatón o como ciclista, o incluso, si el accidente se ha debido al mal estado de la vía.

Es fundamental en caso de sufrir un accidente de tráfico ser previsor y tener en cuenta los siguientes puntos:

– Poner toda la atención al confeccionar el parte amistoso de accidente. Hay que ser muy cuidadoso a la hora de firmarlo, ya que puede perjudicar en caso de un posible juicio.

– Si hay testigos que hayan presenciado los hechos, procurar tomar sus datos.

– En caso de que la parte contraria no acepte su culpa, no dudar en llamar a las autoridades para que se personen en el lugar del accidente y realicen el pertinente atestado.

– Es necesario acudir a los servicios médicos con la mayor brevedad posible. Aunque es habitual no sentir molestias hasta pasadas unas horas del accidente, debe acudir en cuanto se percate de los mismos y, muy importante, solicitar el parte de urgencias en el que consten todos los datos de la lesión.

– Si viajaba en su vehículo, debe dar parte del siniestro a su compañía aseguradora en un plazo máximo de 7 días.

 Igualmente hay una serie de gastos que pueden reclamarse como indemnización si están relacionados con el accidente de circulación:

 – Daños materiales: Se deben reparar todos los daños ocasionados al vehículo, así como los desperfectos sufridos en objetos personales como consecuencia del accidente. Por  ejemplo:  Teléfonos móviles, gafas, ropa, etc.

– Gastos médicos: Si no ha sido atendido por la sanidad pública, todos los gastos deben de ser reembolsados, tanto gastos por urgencias médicas como tratamientos de rehabilitación, pruebas y diagnósticos, fármacos, así como los gastos de transporte que se hayan generado para acudir a consulta.

– Lesiones: Tanto por la incapacidad temporal (tiempo que han tardado en curar las lesiones), como por las posibles secuelas que puedan quedar una vez obtenida el alta médica, se puede reclamar una indemnización que se calculará conforme al baremo contenido en el anexo del texto refundido de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, y que se actualiza anualmente publicándose en el Boletín Oficial del Estado.

En la incapacidad temporal se distinguirá entre días en los que se haya estado impedido para desarrollar la ocupación o actividad habitual, días no impeditivos para ello y días con estancia hospitalaria. Si bien, está indemnización es objetiva e independiente de las circunstancias personales, excepto la edad, existe un incremento en función de los ingresos que obtenga normalmente por su trabajo.

En igual sentido, si las lesiones permanentes constituyeran una incapacidad para la ocupación o actividad habitual de la víctima, la indemnización se verá incrementada. Asimismo, este baremo recoge las indemnizaciones a los familiares por fallecimiento, en función de una serie de circunstancias de la víctima, tales como hijos, matrimonio, hermanos, convivencia con los mismos, etc.

– Lucro cesante: Se trata de la pérdida de una ganancia que se ha dejado de obtener a consecuencia del siniestro. Por ejemplo, la ganancia que una autoescuela o un taxista han dejado de obtener derivada de la paralización de un vehículo en el taller para ser reparado. No obstante, el Tribunal Supremo exige probar que realmente se han dejado de obtener unas ganancias concretas que no han de ser dudosas y contingentes, y que estén totalmente acreditadas por el perjudicado.

 La indemnización resultante genera los intereses estipulados en el artículo 20 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro una vez pasados tres meses desde el accidente sin que el responsable haya puesto de manifiesto su intención de abonarla, que consistirán en el interés anual igual al del interés legal del dinero vigente en el momento en que se devengue, incrementado en un 50%. Si hubiesen transcurrido más de dos años el incremento será mínimo de un 20%.

Por otro lado, es importante conocer los plazos de la prescripción de la acción que será de seis meses si se opta por la jurisdicción penal, y de un año en la jurisdicción civil. Pasados estos plazos se habrá perdido el derecho de reclamación.

Para terminar, le informamos de que tiene derecho a elegir un abogado de su confianza para que se haga cargo de su asesoramiento y posterior reclamación, y que por su parte, la compañía aseguradora tiene el deber de hacerse cargo de sus honorarios. No siempre es necesario acudir a la vía judicial, un abogado puede lograr una indemnización en la vía amistosa siempre que sea beneficioso para sus intereses, eso sí, procure elegir un abogado especialista en la materia.

Cristina Gallego Abogada Especializada en Derecho Penal y Tráfico en Oya Abogados & Asesores

Volver a Noticias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *