Despidos procedentes e improcedentes, indemnizaciones

18 junio, 2015

En materia laboral, uno de los procedimientos que más se consultan en los despachos de abogados son los despidos. Por ello, hoy en Oya Abogados & Asesores queremos informarles sobre las diferencias existentes entre los despidos que se realizan de forma procedente y aquellos que se ejecutan de manera improcedente. Cada uno presenta una serie de condiciones y es muy recomendable conocerlos para saber qué derechos tiene el trabajador en cada caso y cuáles son las indemnizaciones que corresponden.

Los despidos procedentes son aquellos casos en los que un empresario contrata a un empleado para realizar una determinada prestación de servicios y el empresario decide resolver dicho contrato acudiendo a causas legales o aquellas causas que se hayan recogido en el contrato que regula dicha relación de trabajo. Por ejemplo, cuando un trabajador tiene una mala conducta en la realización de su trabajo que afecta a la empresa. Se trataría en este caso de un despido disciplinario.

En este tipo de despidos disciplinarios, la empresa no está obligada a indemnizar al trabajador, siempre y cuando se demuestren las faltas que hayan ocasionado el propio despido. Si no fuera despido disciplinario, los despidos procedentes deben ser indemnizados al trabajador con el pago de la cuantía equivalente a 20 días trabajados por año. Además, se le tendrá que abonar al trabajador todo el dinero que se le deba con respecto al último mes trabajado, así como las pagas que le correspondan. 

Por otro lado, los despidos improcedentes son aquellos en los que no se han cumplido los requisitos formales exigidos legalmente o en aquellos en los que las razones aportadas por el empresario  no justifican suficientemente el despido. Cuando un despido es declarado improcedente, el trabajador podrá solicitar a la empresa una indemnización con carácter compensatorio por los daños y perjuicios ocasionados por el despido o bien, solicitar su readmisión en la empresa.

Para calcular la indemnización por despido improcedente se tendrá que tener en cuenta que a partir del 12 de febrero de 2012 este tipo de despido tiene un nuevo régimen de cálculo de la indemnización correspondiente, distinguiéndose si los despidos afectan a contratos vigentes con anterioridad a esa fecha, o a contratos celebrados con posterioridad a la reforma.

Así la indemnización por despido improcedente se calcula de la siguiente manera:

– Despidos de trabajadores cuya relación laboral estaba vigente con anterioridad al 12.02.2012:

Para los contratos vigentes a la entrada en vigor de la norma, se les calculará una indemnización en función a : 45 días al año por el periodo de tiempo de servicios transcurrido desde el inicio de la relación laboral hasta el 11.02.2012, y 33 días/año por el periodo de tiempo de servicios transcurridos desde el 12.02.2012 hasta la fecha del despido. El tope máximo de indemnización será de 42 mensualidades.

Sin salarios de tramitación en el caso que se acepte la improcedencia y no se opte por la readmisión.

– Despidos de trabajadores contratados con posterioridad al 12.02.2012:

33 días al año por el periodo de tiempo de servicios transcurridos desde el 12.02.2012 hasta la fecha del despido. Siendo el tope máximo de indemnización 24 mensualidades.

Sin salarios de tramitación en el caso que se acepte la improcedencia y no se opte por la readmisión.

Si tiene cualquier consulta al respecto, no dude ponerse en contacto con nuestro equipo de abogados llamando al 958 094 400.

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